
El último mes y medio estuve sometida a una fuerte carga y presión laboral, además de la propia. Afortunadamente toda esta vorágine terminó y lo que seguía inmediatamente después era la celebración de clausura. Entonces nos concentramos en organizarla con Juegos! Sorpresas! Novedades!
El día fue una maravilla, mi equipo ganó todas las competencias, me coroné como la porrista oficial, me gané un microondas y todo el mundo la estaba pasando super bien.
Llevábamos chela de desayuno a las 10am, red bull a media mañana, pisco y vino en el almuerzo, obviamente las cajas de chela que nos ganamos y finalmente whisky. Para las 8pm todos estábamos más que empilados y decidimos seguirla por nuestra cuenta.
A mi me gusta la juerga, pero lo malo es que cuando la gente está un toque pasada de tragos, las cosas se empiezan a distorsionar y malinterpretar. Algo así me sucedió, otra vez.
Desde el principio del día un compañero de chamba, de un área con la que casi no tengo relación y, por ende, jamás veo; lanzó el comentario coquetón sobre mi atuendo del día. Bueno, era una mañana deportiva y llevaba mi ropa de gym. No suelo tener problema con las bromas, así que la dejé pasar. Además, las pocas veces que conversamos, bromeamos o nos emiliamos me cayó bien. Se trataba de solo un buen conocido de la chamba.
Al final de la noche y con toda la carga etílica que llevábamos encima, empezó a portase más coqueto. Lo cual a mi no me generaba mayor preocupación porque “bah! Está ebrio, pero igual es divertido” pensaba. Me causaban mucha gracia sus bromas y comentarios sobre el día en general. La estaba pasando bien.
Todos empezaron a volver a sus casas y salimos del bar. Vive cerca de mi casa por lo que decidimos salir a una avenida común donde yo tomaría mi taxi. Estábamos caminando hasta que … me besó, y luego de algunos besos me “invitó” a su depa.
Como decía, apenas y veo al chico, así que no tuve mucho tiempo de pensar jamás si era guapo o no, mucho menos si me gustaba. No me desagradaba y me caía bien; pero eso no justifica que una tenga ninguna historia de ningún tipo con alguien de la chamba. Eso NO se hace. Y a pesar de que todo pasó sin testigos, de hecho la propuesta del depa me pareció un exceso.
Lo peor es que no era la primera vez. Antes si tuve una historieta de algún tipo con un compañero de chamba, que afortunadamente ya no trabaja conmigo. Claro que aquella vez el tema fue mucho peor. Se sentaba a mi costado así que si había tenido tiempo de pensar que estaba muy bueno. Incluso hice mi mejor esfuerzo para que el episodio solo quedara en el recuerdo. Era una etapa sentimental complicada para ambos.
De hecho esta vez, no creo que haya mucho problema con el episodio en si mismo; pero no me siento muy orgullosa de que haya vuelto a suceder. Se supone que ya había aprendido. Chess!