sábado, noviembre 10, 2007

No te cases amor, no te vayas de aquí


Esta semana ha sido de lo más extraña, podríamos bautizarla como la semana de los ex-s.

Empecé celebrando mis 10 años de no novia con el amor de mi vida que ahora es mi pata del alma. Tan notable fecha merecía la excepción al propósito de nuestra amistad a distancia. Fue divertidísimo. Sobretodo cuando en medio de la conversación aparecían todas las figuras sobre las que había escrito el día anterior y no publiqué sino hasta la noche.

Lamentablemente, la felicidad se vio empañada por la novia de mi pata que no tuvo mejor idea que enviarme un mensaje de texto culpándome de una pelea que había tenido con él (que no tenía nada que ver con nuestra salida excepcional). Osea Juat?

Mi paciencia llegó a su límite. Y la siempre comprensiva Catársis la puso en su sitio. Claro que el propósito de la distancia sigue en pie. Una cosa no tiene nada que ver con la otra.

Esa misma noche, mi teléfono, otra vez mi teléfono, sonó a la 1am. Era la rana. No dijo nada. Para ser precisa, colgó antes que yo pudiera contestar.
  • Vi la llamada perdida y le envié un mensaje: “Pasa algo? Me despertaste”
  • A lo que respondió “No nada. Sorry, al colgar una llamada marqué por error tu número”
    El pobre me encontró en mi racha de “repartiendo ubicaína” además de “insomnio intenso”, lo que me produjo tamaña cólera al haberme despertado que respondí
  • “Ok. Bye. En adelante ten más cuidado. No puedo volver a dormir.”

Francamente, hubiera sido conveniente que aunque sea dijera “me duele la barriga” para sentir que estas tres horas de sueño perdido hubieran valido la pena. Tal vez debí sugerirle que usara mi método para evitar ese tipo de accidentes: borrar su número de mis contactos de cell. En fin.


Pero lo que coronó mi semana y me produjo una serie de reflexiones (cuando pude recuperarme de la impresión) fue la noticia del chico que me regaló el mejor 14 de febrero de mi vida.


Catarsis creo su perfil en otra de estas páginas sociales e importó sus contactos de gmail y hotmail. El correo del jovencito en cuestión estaba en la lista. Lo invité y me aceptó. Entré a ver su perfil y en status decía ENGAGED!!!!!!


¿Matrimonio? ¿El?
Repito ¿Matrimonio? ¿El?
Casi me desmayo.


Son dos palabras que no hubiera asociado a su comportamiento. Por un lado me sorprendía que el menos comprometido de mis novios, se haya comprometido. No sé si en algún sentido me afectó que no lo hubiera asumido conmigo. Aunque la idea de matrimonio no solía rondar mi cabeza entonces, la de convivencia si; pero igual ninguna de ellas las hubiera llevado a cabo con él; a pesar de que ha sido el novio que más embobada me tenía. El no lo sabía, de hecho ahora no me lo cree, pero si en aquella época me pedía adecuadamente cualquier cosa, podía convertirme en su títere.


Es más, mi cerebro podía aceptar que tuviera novia, hace un par de años ya. Incluso en algún momento lo asesoré cuando quiso regalarle flores. (Catársis adora las flores, y le parece lo máximo que los novios le regalen flores a las novias y viceversa). Podía aceptar que conviviera con ella, pero ¿matrimonio?


Es gracioso, pero una parte de mi no quería que se case. En el colmo de mi shock le hice una escena virtual de celos (devolviéndole las que me hizo alguna vez cuando se enteró que estaba con novio). Empecé con mensajes al cell, al correo y luego en chat. El solo atinó a mandarme besos. Como lo odié!!! (supongo le enternecía que por primera vez en la vida, manifestara algún tipo de vulnerabilidad frente a sus acciones).


Claro que el berrinche de “no te cases”, estaba completamente disociado de un “cásate conmigo”; por lo que desistí pronto. Cómo lo iba a desembarcar de un proyecto si no tenía nada que ofrecer? Además, yo no soy de escenas de celos. De hecho, esta es la segunda de mi vida.


En el fondo, creo que todo el acto fue una manifestación egoísta de perder a uno de los íconos de mi soltería, y de mi vida romántica por supuesto. Al sentir que ya se estaba yendo de mi universo me creí con derecho de reclamar, porque su recuerdo es mío (la más posesiva, jajaja).


Igual, el berrinche terminó con risas de ambos lados. Ahora estoy buscando vestido y… acompañante. No creo que pueda pasar tan bochornoso episodio sin compañía de confianza.
Ploooooooop!

5 comentarios:

Raulín Raulón... dijo...

Suele pasar, al menos no se irá en helicoptero como Ricardo Darín, ni creo que tengas ganas de ponerte un listón negro en alguna prenda. Uno nunca sabe cuando caerá, los robles más gruesos hace más ruido al caer.

Una pregunta, ¿cómo chicharos obtuvo la actual del amor de tu vida tu número?

En fin, así es el tiempo. Y así es la malditamente arrasadora evolución de la vida de los demás sobre las nuestras.

Catársis dijo...

¿cómo obtuvo mi número? Por una cuestión de chamba. Se dedica a un oficio relacionado con mi trabajo y en algún momento la evalué como proveedor(cuando yo tenía novio y ella sobrellevaba mi amistad con el suyo).

Analía dijo...

si se casa me llevas a la recepción??? sabes q hace rato estoy con ganas de fiesta de matrimonio...

te qui mu

girasolesyculebras dijo...

Y que sea feliz y coma perdiz. Ya fue. Next boy.

César R. Lino A. dijo...

Una historia como pocas. Felicitaciones por el blog.